Privacidad de la foto
La imagen de referencia se usa solo para preparar tu cuento personalizado.
Sabemos que los cuentos cambian niños porque hemos visto a miles de hijos descubrir quiénes son. Por eso cada palabra en nuestros cuentos está diseñada para decirle a tu hijo:
Nuestra promesa
Priorizamos claridad en el proceso, confianza en el uso de la foto y una presentación que realmente se siente digna de regalar.
La imagen de referencia se usa solo para preparar tu cuento personalizado.
La historia se prepara para verse bien en mano, en lectura compartida y al momento de entregarlo.
Te acompañamos desde la personalización hasta el envío para que todo llegue listo para sorprender.
Sabes que los libros importan. Que los cuentos construyen imaginación. Pero hay algo que los estudios sobre neurología infantil revelan: cuando un niño VE su nombre como protagonista en una historia, su cerebro no procesa eso como ficción. Lo procesa como IDENTIDAD.
Por eso la mayoría de los cuentos infantiles no cambian la autoestima. Tu hijo está fuera de la historia. Mirando adentro. Imagina un Cuento invierte eso. Tu hijo ESTÁ DENTRO. Vive la historia como SÍ. Aprende (sin que lo sienta como lección) que es capaz.
Eso no es marketing. Es neurología. Y después ves qué pasa.
Nuestras historias
Cada historia refuerza algo distinto: valentía, inteligencia emocional o esfuerzo. Elige la que tu hijo necesita hoy.
Para cuando tu hijo necesita saber que es valiente
Tu hijo enfrenta una tormenta. Tiene miedo. Pero sigue adelante porque sabe que es el único que puede salvar su nave. Cada página refuerza: eres capaz aunque tengas miedo.
Para cuando tu hijo necesita aprender a nombrar lo que siente
Tu hijo está confundido por lo que siente. ¿Es miedo? ¿Es tristeza? ¿Es enojo? En esta historia, tu hijo descubre a reconocer cada emoción como una aliada.
Para cuando tu hijo necesita aprender que el esfuerzo es el superhéroe
Tu hijo descubre que no ganas porque eres el más talentoso. Ganas porque sigues intentando cuando otros se rinden. Este cuento es sobre disciplina disfrazada de aventura.
Preguntas frecuentes
Estas respuestas atacan las dudas más comunes antes de personalizar un cuento con foto.
Te preocupa que sea solo un gimmick, lo entendemos. La diferencia es esta: en otros cuentos tu hijo es espectador; en Imagina un Cuento, tu hijo VIVE la historia desde su nombre, su foto y sus detalles, y eso cambia cómo su cerebro procesa el mensaje. No es información que le pasás, es una verdad que él vive dentro de la historia. Por eso las madres nos cuentan que sus hijos leen más, hablan de sí mismos diferente y hacen preguntas que antes no hacían, como "¿yo soy capaz de...?".
Enviamos a todo el país. La demora puede variar según tu domicilio, pero si estás en CDMX calculá aproximadamente 7 días hábiles desde que confirmás tu pedido. Si tenés una fecha específica en mente, lo mejor es ordenar con anticipación o escribirnos directamente para asegurarte de que llega a tiempo.
La imagen y los datos personales (nombre, edad) que nos compartís se usan solo para crear el cuento personalizado de tu hijo; no se usan para nada más y no se comparten con terceros, nunca. Implementamos medidas de seguridad estándar de la industria para proteger la información durante el proceso, y si tenés preguntas específicas podés escribirle a nuestro equipo: respondemos rápido y con total transparencia.
Queremos que confíes en el proceso: elegís la historia, subís la foto de tu hijo, nos das su nombre y edad, y eliges los detalles que lo hacen único. Nosotros tomamos eso y lo convertimos en un cuento real (no es un template con nombre insertado, es una narrativa diseñada especialmente) y lo recibís impreso, encuadernado y listo para leer.
Es una pregunta legítima, hay muchas opciones. Imagina un Cuento no es un servicio de impresión que personaliza: es una propuesta narrativa diseñada específicamente para construir autoestima infantil, con cuentos pensados por psicólogos infantiles donde cada página refuerza algo específico (valentía, emociones, esfuerzo, identidad). Si buscás un regalo bonito hay opciones más rápidas; si buscás que tu hijo lea algo que cambie cómo se ve a sí mismo, ahí estamos nosotros.
Compré el cuento porque Santiago se rendía fácil. Lloraba si algo no salía perfecto en el primer intento. Leímos juntos y en la historia, el protagonista (Santiago, obvio) atraviesa una tormenta en su nave roja. Tiene miedo, pero sigue adelante. Semana después, Santiago estaba haciendo un puzzle difícil. Se iba a rendir, como siempre. Y escuchó: "Como en mi cuento, debo seguir aunque sea difícil". No sé si fue casualidad. Pero mi hijo vio que ÉL es capaz. Y eso cambió cómo actúa.
— Madrid
Sofía explota. Sin razón aparente. Yo no entendía qué le pasaba. Ella tampoco. Ordené el cuento porque el título me hizo pensar en ella. Mientras leía junto a ella (viéndola como protagonista de su propia historia), vi cómo reconocía lo que ella siente. Meses después, cuando Sofía estaba a punto de explotar, se fue a su cuarto y lo leyó. Y volvió calmada. Dijo: "Mamá, estaba en el mapa de enojo. Necesitaba el mapa de calma". Es como si le diera un lenguaje para sus emociones.
— Barcelona